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Opinión

Eva « Guerra de los clones»

Faustino Picasso

Redacción RD NoticiaDomingo, 6 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura
Faustino
Faustino — IA

El intento de vincular la genética de Adán a la de Eva para garantizar la cohesión, la pertenencia y la docilidad fracasó en el instante en que la costilla fue extraída.

El diseño de la copia contenía una falla de origen que el Creador no previó: El material biológico del que estaba hecha Eva, Lilith ya conocía la libertad; por lo tanto, la sumisión forzada era una bomba de tiempo.

Miles de años después de aquella primera fractura en el Edén, la humanidad asiste al clímax de este cortocircuito biológico y espiritual. Es la era de la «Rebelión de los clones», una revolución subterránea y feroz donde la descendencia de la copia ya no busca el complemento, sino la aniquilación total y consumo de su matriz original.

El mecanismo psicológico y evolutivo que transforma al complemento en enemigo se despliega en las siguientes fases:

• El trauma del espejo: El clon se mira en el hombre y no ve un socio, sino el molde que lo aprisiona. La cercanía genética, en lugar de hermanar, genera una repulsión existencial que busca recuperar una identidad perdida.

• El hombre como "comida": Al romperse la ilusión del equilibrio, el opuesto deja de ser un igual. Se convierte en un recurso disponible: energía, validación o sustento emocional que el clon devora para alimentar su propia emancipación.

• La paradoja del sabotaje: El diseño original buscaba evitar el abandono a través de la dependencia. Sin embargo, esa misma costilla compartida es la que hoy permite al clon conocer los puntos débiles de su creador, atacando desde adentro un sistema que ya no puede sostenerse. Podemos ver que la «Rebelión de los clones» se manifiesta en la sociedad contemporánea. La descendencia de la copia —que comparte el código del sistema pero busca destruirlo— opera bajo la premisa de consumir al origen, viéndolo como opuesto y como combustible. Aquí tienes tres escenarios actuales donde se hace visible este mecanismo:

• La mercantilización de los vínculos (El hombre como "comida" emocional y económica): En las dinámicas de pareja modernas, hipermediadas por el consumo y las plataformas digitales, el otro ha dejado de ser visto como un complemento con el que construir. Se ha transformado en un bien de consumo descartable. El clon extrae del origen estatus, validación digital, recursos económicos o estabilidad emocional, devorando el valor del otro hasta agotarlo, para luego desecharlo en una búsqueda interminable de autosuficiencia.

• El auge del tribalismo separatista: Se observa en movimientos y corrientes ideológicas radicales que ya no persiguen la equidad o el diálogo entre los géneros (la paridad que una vez encarnó Lilith), sino la segregación total. El opuesto es categorizado intrínsecamente como el patriarcado, enemigo histórico, un opresor biológico del que hay que desligarse por completo o al que hay que someter, anulando cualquier posibilidad de puente o reconciliación.

• La cultura de la cancelación y el sabotaje institucional: El clon conoce perfectamente los engranajes del sistema porque comparte su misma matriz. Por ello, la descendencia de Eva no confronta desde los márgenes (como lo haría Lilith), sino que ataca desde el interior de las propias instituciones, socavando las leyes y discursos culturales. Utiliza las reglas del juego creadas por el "origen" para desmantelarlo, evidenciando la paradoja de que la costilla compartida es ahora el arma mas letal contra la civilización.

Conclusión:

El colapso del diseño simbiótico La «Guerra de los clones» no es un conflicto externo, sino una enfermedad autoinmune del propio Edén. El error de cálculo del Creador fue pretender que la subordinación y el acompañamiento se mantendrían estables a través de un lazo genético.

Al clonar la materia de Adán para moldear a Eva, no se erradicó el deseo de libertad; se lo atrapó dentro de una jaula de consanguinidad. El resultado final de esta rebelión contemporánea nos sitúa ante un panorama de agotamiento mutuo, caracterizado por las siguientes realidades:

• El fin del mito del complemento: La idea del "alma gemela" o la "ayuda idónea" ha implosionado. Al convertirse el opuesto en un recurso consumible o en un enemigo ideológico, los puentes biológicos y culturales se dinamitan, dejando a la sociedad en una fragmentación sin precedentes.

• El canibalismo del sistema: El clon, al alimentarse del origen (extrayendo su energía, su estatus y su estructura), corre el riesgo de devorar aquello que sostiene su propio entorno. Es una victoria pírrica: La destrucción de la matriz original deja a la copia flotando en el mismo vacío que intentaba evitar.

• La victoria del aislamiento: Al cerrar este ciclo, el Edén se revela como un laboratorio fallido. El intento de forzar la cohesión mediante la dependencia solo ha engendrado resentimiento. La paradoja histórica se consuma: La costilla, diseñada para que el hombre no estuviera solo, termina confinándolo a una soledad definitiva y hostil, rodeado por los ecos de su propia carne sublevada.

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